It’s Like A Rainbow

Nos pasó un nuevo Tatakua, uno de colores, con un nivel de organización que dejó más que claro que el festival va para arriba con unas energías tremendas. La presencia de figuras que deslumbraron desde ópticas externas al negocio publicitario, un nivel de jurados digno de envidiar, compuesto por personas que están marcando las tendencias del negocio desde sus agencias y desde los festivales más importantes de mundo.

Nos paso un Tatakua con excelentes resultados para la agencia. Por cuarta vez logramos ser agencia del año. Personal fue el mejor anunciante, Tela el mejor creativo. Dani mejor dirección de arte, premios para Casa Rica con Turista Gourmet, OPA como mejor banda sonora y Synchro se llevo la mejor dirección audiovisual con un trabajo para “un techo para mi país”. ¿Qué más podemos pedir? Son indicadores de que a nivel local las fórmulas van dando resultados. Pero pasada la alegría de los premios y la fiesta…es momento de trazar nuevas metas, analizar cuales son los pasos a seguir para continuar impulsando la industria y avanzar con la misión de poner a Paraguay en el mapa regional de la publicidad.

Como mercado emergente tenemos que encontrar caminos propios para llegar a un punto de relevancia como industria y desde ahí aportar a la región. Tal vez es momento de comprender que el camino de los medios tradicionales más allá de aciertos puntuales no es la única manera, ni la más simple de llegar. Por cuestiones de tamaño de mercado, producción, inversión de los clientes, quizás sea el momento de ver a la “IDEA” como la madre de la estrategia de comunicación, dándole el valor que toda madre merece. Pero ojo!, de nada nos sirve innovar y tener nivel internacional si no vamos a ser efectivos en el negocio de los clientes locales. De ser así, todo este mundo de premios e ideas es más falso que el oro en la estatuilla de barro.

En líneas generales para el mercado local las cosas están bien, pero nuestra meta no debería estar en medirnos en el mercado local. La globalización está abriendo puertas a negocios importantes, donde Paraguay tendría cabida si elevamos los estándares y mantenemos los beneficios en costos que tiene nuestro mercado. Para esto todavía hay tela que cortar. (y no me refiero a Kostiavosky)

Tatakua 2010
Nos paso por encima un Tatakua que también tuvo sus grises, con expositores de la talla de Martin Mercado, Renato Fernandez, Javier Campopiano y Marcelo Waintraub, un verdadero lujo para el mercado local y pareciera ser que sabemos tanto que no podemos destinar un par de horas para escucharlos y aprender un poco de esta gente. Faltaron profesionales en las charlas pero para peor, faltaron estudiantes rebosando las salas, demostrando su interés en entrar a la industria, complementando su educación terciaria a veces tan alejada de la necesidad real del mercado. Solo las agencias sabemos la carencia de gente capacitada en el área y queremos darnos de cabeza en la pared cuando un alumno de final de carrera no tiene ni la mas pálida idea de lo que es posicionamiento de marca.

Nos pone contentos que el festival este llegando a los ocho años de madurez que marca esta historia que vino para quedarse y brillar. Recordando el inicio de aquellos que tuvieron la visión de crearlo, pasando por los que estuvimos en el camino, y continuando con los que hoy le siguen dando cuerpo y alma a este gran aporte del Circulo a la industria publicitaria local. El Tatakua le hace bien a las ideas, las ideas mejoran el negocio, y los negocios a la industria y el país. Y eso señores, es algo.

A partir de ahora… empezar a exigirnos más, a creer que podemos y a crecer demostrándolo, a buscar ideas que movilicen y que lleguen a la charla del domingo en familia, sin importar el soporte ni la plataforma utilizada como medio. Por sobre todo, esperar que lo mejor que vayamos a hacer no sea lo que paso, sino lo que queda por delante.

Por Rodrigo Weiberlen