Esto no es lo que te pedí... ¿o si?

Hace 1 año que nos planteamos como visión de empresa “hacer las cosas que nunca pensamos que podíamos hacer” y tratamos de ser coherentes con eso.
Cuando Personal pidió que nos acerquemos a la pasión por la albirroja mediante una promoción que sorteó de 15 lugares para el mundial, surgió la campaña con Mariscal Cabañas, alentando a que podíamos ir más lejos en nuestro cuarto mundial consecutivo. La campaña pasó de ser una promoción a un eje de posicionamiento institucional de la compañía.
Cuando la misma marca llamó a licitación de agencias a fines del año pasado, nos jugamos creando Juan Saldo, un personaje que inmortaliza el saldo. Los objetivos eran hacer a Personal una marca masiva, popular y barata, el insight que disparó todo fue una entrevista de calle que decía “demasiado rápido muere mi saldo”.
Cuando Casa Rica se acercó a la agencia para hacer una campaña tradicional, sugerimos hacer una idea más grande: la primera agencia de turismo gourmet. Este proyecto integró promociones en el local, acciones de guerrilla, asociación con agencias de turismo, y los tradicionales medios masivos de comunicación.
Otro caso fue juntar 2 proyectos en una idea: la imprenta ecológica Greenprint con el corto Papiroflexia de Joaquin Baldwin. ¿Hay una idea de la agencia acá? Si, porque ahora mismo hay millones de uniones como esta posibles, pero no las están haciendo.
Volviendo a Personal, lanzamos la asociación de a marca al Bicentenario con el aviso de prensa “1811 caracteres”, buscando acercar la historia a los jóvenes de manera lúdica y actual.
Al hacer todos estos proyectos, nos surgieron preguntas que no teníamos respuestas inmediatas. ¿Estaba bien asociar el buen momento anímico del país con la Guerra Grande? ¿Era masivo un nombre tan simple como Juan Saldo? ¿Como se hace turismo gourmet? ¿Cómo le planteamos el proyecto a Baldwin? ¿Quién nos puede ayudar a escribir la noche de la independencia en 1811 caracteres sin faltar el respeto a la historia misma? ¿Se puede hacer?
Lo bueno de hacer cosas que te parecían difíciles de hacer es que las próximas ideas son cada vez más posibles de hacer. Muchas veces no nos salen, es parte del aprendizaje, pero hace falta jugarse para crecer.
Jean Marie Dru, Ceo Mundial de la red TBWA, en su libro “Disrupción, el camino hacia el futuro” cita a Benjamin Franklin “insanidad mental es hacer la misma cosa una y otra vez, con la esperanza de que suceda algo diferente”. Esta cita explica mucho, e incomoda mucho.
Buscar caminos frescos es arriesgado, pero en el riesgo está la ganancia. En lo personal, siento que tenemos una gran desventaja en cuanto a arte (todavía no conozco el museo del Louvre, mientras hoy están entrando niños de 6 años, posibles directores de arte de publicidad), en cuanto a criterios de formación (buscamos repetir caminos que otros ya hicieron, sobre todo cuando salen ganadores de festivales) y en cuanto a contexto competitivo (la calidad de la publicidad local es muy heterogénea, demasiado). Pero a la par, tenemos una gran ventaja que no la estamos aprovechando: pocos dicen algo nuevo, hay mucho por decir y contar.
Otra ventaja es que esta profesión tiene mucha gente de paso y pocos que la aman. Esto aumenta las posibilidades de ser uno de los que descubra un insight, una idea fresca o una oportunidad. Capaz está frente a nosotros y nunca lo vimos.
Creo que la peor frustración que podemos tener en esta profesión es mirar para atrás y pensar “para hacer esto dediqué 12 horas por día durante 10 años?”. Por eso tratamos de hacer lo que no pensamos que podemos hacer, porque los pequeños triunfos invisibles construyen los grandes cambios.
Todavía no hay cambios ni hay grandes logros. Por eso y con más razón, busquemos más pasos minúsculos, todos los días.
Daniel Achaval
Director de Arte
